Biografía de Ruth D. Lechuga

Ruth Deutsch Reiss, mejor conocida como Ruth D. Lechuga, nació el 6 de febrero de 1920 en Viena, Austria. Sus padres fueron Arnold Deutsch y Angela Reiss, y su hermano fue Hans Deutsch Reiss. Su familia se dedicaba al comercio y  tenía una visión política antifascista, por ello, y aunado a su ascendencia judía (aunque no practicante), se vieron amenazados frente al avance del Nazismo en Austria.

Después de vivir la “noche de los cristales rotos” entre el 9 y 10 de noviembre de 1938, los dos hermanos y la hermana Deutsch (los cuales estaban casados con dos hermanas y un hermano Reiss) consiguen por medio de su tío otorrinolaringólogo un salvoconducto con el cual logran  huir de Viena y dirigirse a Nueva York. Una vez habiendo desembarcado en Estados Unidos, Arnold, Angela, Hans y Ruth realizaron un viaje por tierra hasta México, llegando al país en 1939 e instalándose en la Ciudad de México.

En este tiempo Ruth estudió en la secundaria nocturna y validó sus estudios de bachillerato; en los años cuarenta ingresa a la carrera de Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México y se especializó en laboratorios clínicos, creó una sociedad para montar uno y gracias a los ingresos que le generó, pudo costear sus primeros viajes y también adquirir los primeros objetos artesanales que formarían su colección. Este gusto por lo artesanal lo adquirió cuando realizó sus primeros viajes en familia, y más tarde de la mano de su padre por las zonas arqueológicas de México.

También compró sus primeras cámaras fotográficas y en 1952 entró a estudiar en el Club Fotográfico de México. Adquirió la técnica pero se desencantó de la teoría y a forma de manifestación, formó junto con su hermano y otros integrantes el colectivo “La ventana”, el cual estuvo en activo hasta 1961 y manifestaba una tendencia por la fotografía subjetiva y libre.

Cuando se disolvió el colectivo, continuó trabajando en solitario e intercaló sus actividades como asesora en Fomento Nacional para el fomento de las Artesanías, En el Museo Nacional de  Artes y Tradiciones Populares del Instituto Nacional Indigenista, así como en el Museo de Artes a Industrias populares.

Para 1950 Ruth Deutsch se unió en matrimonio con su compañero de carrera Carlos Lechuga de quien tomó el apellido (aun después de haberse divorciado), y en conjunto con la inicial del patronímico de su padre, formó el mote con el que se le conocería el resto de su vida: Ruth D. Lechuga.

Continuó adquiriendo piezas para su colección y continuó escribiendo diversos artículos de divulgación, folletos y libros; elaboró diversos catálogos; fungió como miembro activo de los Comités Mexicanos de Artesanía y Artes Populares (CMAAP), del Centro de Investigaciones antropológicas de México (CIAM) y del World Crafts Council (WCC); participó en ferias, concursos y en el Premio Nacional de las Artes como jurado; realizó proyectos para el rescate de técnicas perdidas; participó como curadora en diversas exposiciones; creó en registro fotográfico-etnográfico de los sitios que visitó y llevó consigo el mensaje de revalorización de la artesanía y el arte populares mexicanas por todo el país e inclusive por otros lugares del Mundo.

Ante las grandes dimensiones que tomó su colección de arte y artesanías populares, Ruth decidió darles un enfoque museográfico y  con la aprobación de los Vecinos del Edificio Condesa, adquirió un departamento contiguo al suyo (el cual pertenecía a su tío). De esta manera formó el Museo Ruth D. Lechuga y en 1995 creó el Patronato del Museo Ruth D. Lechuga de Arte Popular A. C. integrado por Judith y Sandra Deutsch, Luis Felipe del Valle, Enrique y Bárbara Franco, Jorge Miranda, Marta Turok, Margarita de Orellana y ella a la presidencia del mismo. La misión de dicha sociedad fue la de promover, preservar y proteger el Museo y la colección de arte popular que había formado Ruth D. Lechuga.

En 1999 Ruth donó en vida su colección de arte popular al Museo Franz Mayer y su acervo fotográfico a Artes de México, pues el enfisema pulmonar que padecía incrementó de manera exponencial a principios del año dos mil, y en el transcurso de los siguientes años dicha enfermedad se agravó de manera definitiva. El 19 de octubre de 2004, Ruth cerró sus ojos por siempre.

La mujer de mirada serena, gran sabiduría, dispensadora de un conocimiento dispuesto a compartir, militante de las causas justas y luchadora inalcanzable nos abandonó,  pero dejó para un importantísimo legado abierto para el mundo venidero. Un mundo de artesanías, artesanos creadores, historias, usos y costumbres, cosmogonías, religiosidad, cohesión, identidad y aprendizaje listos para que el investigador, el estudiante y el curioso descubran la riqueza cultural del país que adoptó a Ruth como propia, del México que la resguardo de la muerte y a cambio, la inundo de colores el alma.